Sin Nombre Definitivo. . .

Entradas clasificadas como ‘Vida diaria’

¿Across the Universe?

Septiembre 8, 2009 · 4 comentarios

¡Haz algo, haz algo!

¡Canta!¡¡CAAANTAA!!

¡No, no tiembles, no tiembles!¿Por qué demonios estàs temblando?

¡¡NO TE PONGAS NERVIOSA, NO NO MUERDAS LA MANZANA!!

(Mejor cállate, estás cantando horrible)

¡¡Deja de cantar, deja de cantar!!

¡No tiembles, no tiembles!

¡Haz algo, cualquier cosa, no te quedes ahí parada!

¡No, no sigas cantando!¡Corre, mejor corre!

 

Bueno, todo lo anterior me lo estaba diciendo yo misma en la audición para ser Lucy en el musical de mi escuela. El terror -y la autocensura, tan bien censurada en lo que se refiere a escribir, porque escribo lo que se me antoja- hicieron su efecto. A mí me encanta cantar  y, creo yo, no lo hago tan mal. Cada vez que cocino, me pongo a cantar. Pero este no era el caso y tenía que cantar sin miedo. Y yo soy muy miedosa.

Pero por lo menos canté. (¡pero lo hiciste mal, lo hiciste mal!)

Mierda. La autocensura.

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La Mudanza.

Julio 31, 2009 · 5 comentarios

Estas vacaciones no nada más he estado de haragana. Bueno, casi, no puedo mentir, mi hermano me está vigilando. Hace unos días que estamos ayudadndo a mis abos, mis abuelos, a mudarse a una casa más pequeña.

Les explico. Mi familia es como de un libro extraño y gracioso. No hay nadie cuerdo, todos se contradicen entre sí, a la mayoría les gusta discutir sólo por la emoción de regañarse mutuamente. De ahí es que salimos mi hermano y yo, que estamos locos.

Nos dedicamos a meter en cajas todo lo que pudimos. Mi abuelita acumula cosas de forma increíble. Tiene tres camisas negras estampadas con flores amarillas de la misma talla, trajes que nunca se ha puesto y que aún conservan las etiquetas originales de cinco años atrás. Y zapatos, no tienen idea de cuantos zapatos. Abrimos una caja y es como si se reprodujeran solos, zapatos por aquí y por allá y luego aparecen más. Nos invaden.

‘Mamá, no puedes seguir acumulando trajes estilo sastre. Tu nunca te los pones.’

‘Que si me los pongo.’

Mi madre sacude un traje azul de mi abuela en la mano, mientras que yo me revuelco de la risa en la cama de mis abuelos.

‘¡Nunca te has puesto este!’

‘¡Si me lo he puesto!’

‘¡Como te lo has de poner si aún tiene la etiqueta!’

‘¡Se la volvieron a poner!’

Categorías: Vida diaria

La Honestidad.

Junio 13, 2009 · 6 comentarios

Hace una semana, fue el cumpleaños de mi abuela paterna, así que fuimos a una comida en su honor, con toda la familia, incluida la nueva bodoque, es decir el nuevo bebe.  Mi abuela nos vió a las nietas, todas listas para saludarla y dijo. . .

‘Que lindas están mis nietas. . .’

Por lo que todas sonreímos, muy contentas, hasta que decidió terminar la frase.

‘. . . ¡que bueno que ya se compusieron!’

Eso les quitó la sonrisa de la cara a la mayoría. A mi no. Siempre me ha gustado la honestidad inmediata y un poco cruel.

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Cuentos de Sangre (Mexicana)

Mayo 22, 2009 · 4 comentarios

1. El Cuento de Armando.

Se llamaba Armando y era un buen tipo.

Recibió la primera llamada una mañana corriente, después de empezar a trabajar. Todas las personas que conocía ya habían recibido alguna llamada por el estilo. Voz del otro lado del teléfono, diciendo que lo tenían vigilado, que sabían por donde vivía, que sabían en donde trabajaba, que tenía de dos: darles dinero o dejar morir a su familia. Armando solo colgó.

Pero luego las llamadas llegaron a su celular. Bien entrada la noche, voces al otro lado del teléfono advirtiéndole que era de verdad, que no estaban bromeando y que era idiota si creía que podía escapar.

Que sabían que su casa era azul y que tenían tres hijos. A que escuela iba cada uno.

Que dormía del lado izquierdo de la cama.

Y a Armando el terror lo acompañó todos los días. Cada segundo, sin evitar preguntarse porqué él, que era un veterinario más. No ganaba lo suficiente para comprarse un auto y pagar la hipoteca. Y tenía deudas por todas partes.  

Un día, por casualidad, por suerte, por algo que no supo definir, mientras ellos no se encontraban en la casa, alguien entró. No robaron nada. Nadie los vio entrar, pero cuando la familia de Armando entró, encontró en la casa todos los cajones y todas las puertas abiertas. Era un mensaje muy simple.

No están a salvo.

Y ellos huyeron, una noche, con pocas cosas y mucho miedo. Se fueron tan lejos como pudieron y no le dijeron nada a nadie.

Armando no encontró trabajo de veterinario. Su esposa se puso a trabajar en un supercito. Las llamadas no pararon. Por el celular seguían llegando los mensajes. Que no estaba a salvo, que era más tonto de lo que ellos pensaban si creía que podía escapar. Que todo había cambiado y que ahora los encontrarían sólo para que él viera morir a su familia.

Y un día, un día que parecía otro cualquiera, mientras cruzaba la calle, atropellaron a su hijo menor. Nadie vio quien lo hizo. Lo que vieron fue el cuerpecito tirado, hecho jirones.

Ya no había llamadas.

Armando se obsesionó. Fueron ellos, fueron ellos. Debí pagar. Por mi culpa se murió mi hijo. Lloraba en lo que los tranquilizantes hacían efecto y se quedaba dormido. La esposa no lo soportó más, toda la muerte, las amenazas. Su hijo despedazado en medio de la calle y el esposo cayéndose a pedazos. Se llevó a los niños.

Poco después dieron por el radio la noticia de que una banda entera de secuestradores había sido atrapada en determinada ciudad. Su ciudad.

Pero Armando nunca se enteró. Armando compró una pistola, se la metió en la boca y jaló el gatillo en el baño del apartamentito en donde vivía.

Se llamaba Armando. Era un buen tipo.

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En Memoria.

Mayo 13, 2009 · 6 comentarios

Hoy me dijeron que secuestraron a un amigo.

Se llamaba Equihua. Marco Antonio Equihua Peralta. Tenía 16.  Lo secuestraron y lo asesinaron y lo encontraron metido en un coche, en una de las tantas calles de la Ciudad de México.

No es justo. Sus padres ya habían pagado, tenía una familia que lo estaba esperando y a unos tipos se les hizo muy fácil pedir dinero por él. ¿Qué precio le pones a la vida de un chico?¿Cómo puedes ser capaz de eso?

Mi más sentido pésame a la familia. Y de verdad, de verdad, espero que atrapen a esos hijos de puta.

Categorías: Vida diaria

Fotografía de un Susurro.

Mayo 6, 2009 · 3 comentarios

‘. . . es como si te contaran una historia através de los personajes. Para mí, eso es la fotografía’

‘¿Y la mejor historia de amor que hayas contado?’

Ella suspiró, pensando en otra cosa. Se guardó las palabras.

‘No he contado ninguna historia’

Se dirigió hacia la puerta.

‘Pero mañana te enseñaré una que vi’

 

La mujer sonreía, con los ojos cerrados. El hombre estaba de perfil, los labios pegados al oído de ella, con la mirada baja, susurrando algo. Un algo que la había hecho cerrar los ojos y sonreir. Debían tener más de sesenta años.

Aquella fotografía combinaba luz, enfoque, todo. Sin embargo, no era eso lo que llamaba la atención. Era el gesto íntimo y cariñoso que se quedó en el pedazo de papel, en blanco y negro.

‘Es mi favorita’ dijo Miranda.

‘Es hermoso’

Siempre me pregunté que era lo que susurraba. Dijo ella. Pero no me animé a acercarme y me robé un pedazo de su susurro fotografiándolo y ellos no se dieron cuenta. Me fui y me quedé la pregunta y la fotografía como recuerdo. Él le dio un beso en la oreja. Debían de tener más de sesenta años.

¿Tú crees que podrías susurrarle a alguien toda tu vida?

¿Tu crees que el amor dura tanto?

‘¿Crees que el amor no se desgasta con el tiempo y termina siendo un recuerdo que idealizamos?¿Crees que el amor tiene un final?’

¿Crees que podrías susurrarle a alguien toda tu vida?

No me pude contestar las demás preguntas. Pero me hubiera gustado susurrarle a Carmen toda mi vida en su oido, toda ola vida susurrando. Pero no pude.

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Mna en la Escalera.

Mayo 2, 2009 · 5 comentarios

Aprovechando que no vamos a clases por los casos de influenza que se presentaron en México, mi padre decidió que era un buen momento para pintar la casa.

Bueno, el jardín se divide por áreas, y para ingresar a estas, tienes que bajar por escaleras. Osea que hay muchas paredes y la mayoría son muy altas y alguien se tenía que subir para pintar la parte de arriba de las parede.

¿Y quien fue ese alguien? Correcto, yo.

Vale, vale, me subo a la escalera. A mi familia nunca se le ocurriría decir que me dan miedo las alturas, y no es que me den miedo, puedo tirarme de cualquier lado, pero estar quieta, a unos dos metros por arriba del suelo, me da algo que hace que las rodillas me tiemblen. Yo, arriba en la escalera, pintando de blanco la pared.

Además, estoy en otra escalera, ¿entienden? la ironía. Para equilibrar la escalera sobre la cual se encuentra la escalera sobre la estoy trepada, pusimos tres ladrillos. Es decir que ni siquiera estoy bien equilibrada.

Lo que me sostiene son una pata de escalera de aluminio y tres ladrillos rojos.

Conociéndome, si me muriera, me caería de la escalera, esta caería sobre mí y luego, mi cadaver terminaría indignamente pintado de blanco. Así que acomodo una muy sabia frase de una amiga mía para la situación.

‘Papá, más te vale que sostengas bien la escalera, porque si me muevo y te caigo encima y te mueres por mi culpa ¡va a ser tu culpa!’

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Vacaciones.

Abril 11, 2009 · 2 comentarios

Vacaciones. VACACIONES.

Bueno, bueno. Estoy de vacaciones, por más obvio que lo haga ver. Luego les cuento y escribo, se me han ocurrido muchos cuentos, pero esta computadora es lenta y pues, no me inspira confianza.

Saludos y que ustedes también disfruten sus vacaciones.

Categorías: Vida diaria

Cinco Secretos Míos. . . Referentes a Ustedes.

Abril 1, 2009 · 8 comentarios

Secreto Número Uno.

Después de un día pesado, o simplemente cuando me quiero entretener, me meto al blog de Iago, a leer acerca de su abuela fantasma. He leido todos los post que tiene y no me canso, me dan risa, me ponen alegre, me encanta la forma en que puede abordar todos los temas. . . mi preferido es el de sus leggings.

Secreto Número Dos.

Además de que hablamos mucho a través del msn, cada vez que quiero algo original y que me de tema de conversación, me meto al blog de Topa. ¿Lo más entretenido? Sus biografías y ese cuento en que al final el personaje mata a su madre. . . el final me traumó por dos días, y claro, después de ese, siguió el del pozo, que también tiene un final sensacional. . . lo que más me gusta de Topa, son sus finales, son contundentes, te dan todas las respuestas y aún así, te sigues haciendo preguntas.

Secreto Número Tres.

Las conversaciones de Poio. Tanto en Msn, como en su blog (lamentablemente lo cerró-suspendió) sobretodo con los miembros de sus familia. Su sobrinito le dice Luchano. O cuando su mamá le lavó la ropa. . . bueno, mi hermanito y yo no podíamos parar de reir con el suavecito. . .

Secreto Número Cuatro.

Vale, aunque es un blog relativamente nuevo, Silencio en mi Bolsillo se merece una mención. Y es que Karla, su propitaria, está loca. Ahí deja salir su lado más sensible, si no la conociera no creería que hace esos poemas, además es perfeccionista y modesta con lo que hace, cuando quiero ponerme de cursi, me meto a escondidas y la leo.

Secreto Número Cinco.

Al principio no sabía a quien poner aquí. Al principio, pensé en Grampus, luego en las Ruvis, después, en Amorino, que se desapareció un tiempo.

Luego pensé en mi muy buena amiga Pola,que siempre tiene algo agudo que decir. (¿Pero porqué cerraste el blog?)

Y al final me acordé de Mobtomas. Comentó uno de mis escritos y yo me metí a su blog. La forma en la que escribe, tan irónica, las descripciones. El post que más risa me ha dado es aquel de el banco, del gordo y el flaco. Demasiado gracioso.

Categorías: Vida diaria · Yo de cuirosa.

Fer.

Marzo 27, 2009 · 3 comentarios

Esto es algo secreto, de este blog no sale ¿vale?, porque si lo hace, mi hermano me cortará los dedos, y me asesinará de una forma cruel. . . a menos que le de chocolate y ustedes comenten mucho (:P)

Bien, quiero decirles, como una especie de advertencia, que una nunca termina de conocer a la gente. Está mi hermano, quien es uno de mis mejores amigos, que me apoya en todo, que me defiende siempre, a quien adoro. Al parecer, el único defecto que le encuentro es que termina detestando a todo aquel que me gusta. Pero bueno, eso es normal. Es mi hermano menor.

Se llama Fer y hace un mes descubrí que le encantan los conejitos de chocolate, lo cual es bastante gracioso, porque cuando lo conoces lo último que llegarías a pensar es ‘oh, vaya, a este tipo realmente le gustan los conejitos de chocolate, leer con las pantuflas puestas, tomar siestas y consentir a su perro’

Es que mi hermano tiene una seriedad que apabulla, es la persona más sarcástica del planeta, un aire a cinismo muy entretenido, y una puntería increíble. Si estás a menos de diez metros y te avienta algo, el proyectil te da en la cara y a mas de eso, pues, te da.

Vale, vale. Suficientes detalles de mi hermanito. Ahora, lo que sigue.

A ella le llamaremos Mandy.

Fer la ve y se pone rojo. La ve de reojo y se sonríe con calma. La ve y se le va el cinic¡smo y el sarcasmo. También se le van las palabras y no le puede decir mucho. Claro que a veces el resulta impredecible y suelta una verborrea impresionante y la boca no le para. O eso dice él.

Y bueno, a Fer también le gusta Yellowcard. Además, curiosamente, tiene un aire a Peter Parker. . .

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