Sin Nombre Definitivo. . .

Fotografía de un Susurro.

Mayo 6, 2009 · 3 comentarios

‘. . . es como si te contaran una historia através de los personajes. Para mí, eso es la fotografía’

‘¿Y la mejor historia de amor que hayas contado?’

Ella suspiró, pensando en otra cosa. Se guardó las palabras.

‘No he contado ninguna historia’

Se dirigió hacia la puerta.

‘Pero mañana te enseñaré una que vi’

 

La mujer sonreía, con los ojos cerrados. El hombre estaba de perfil, los labios pegados al oído de ella, con la mirada baja, susurrando algo. Un algo que la había hecho cerrar los ojos y sonreir. Debían tener más de sesenta años.

Aquella fotografía combinaba luz, enfoque, todo. Sin embargo, no era eso lo que llamaba la atención. Era el gesto íntimo y cariñoso que se quedó en el pedazo de papel, en blanco y negro.

‘Es mi favorita’ dijo Miranda.

‘Es hermoso’

Siempre me pregunté que era lo que susurraba. Dijo ella. Pero no me animé a acercarme y me robé un pedazo de su susurro fotografiándolo y ellos no se dieron cuenta. Me fui y me quedé la pregunta y la fotografía como recuerdo. Él le dio un beso en la oreja. Debían de tener más de sesenta años.

¿Tú crees que podrías susurrarle a alguien toda tu vida?

¿Tu crees que el amor dura tanto?

‘¿Crees que el amor no se desgasta con el tiempo y termina siendo un recuerdo que idealizamos?¿Crees que el amor tiene un final?’

¿Crees que podrías susurrarle a alguien toda tu vida?

No me pude contestar las demás preguntas. Pero me hubiera gustado susurrarle a Carmen toda mi vida en su oido, toda ola vida susurrando. Pero no pude.

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Entre las Rosas.

Mayo 4, 2009 · 10 comentarios

La encontraron entre las rosas.

No tenía nombre, ni historia. Si la hubo, nunca la pudo contar.

Las rosas blancas se volvieron rojas.

Y en sus brazos sólo quedaron arañazos producidos por las espinas.

Sus muñecas estaban atrapadas por unas esposas.

Su cabellera se enredó entre las ramas.

Y todo quedó oliendo a flores.

La encontraron entre las rosas.

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Mna en la Escalera.

Mayo 2, 2009 · 5 comentarios

Aprovechando que no vamos a clases por los casos de influenza que se presentaron en México, mi padre decidió que era un buen momento para pintar la casa.

Bueno, el jardín se divide por áreas, y para ingresar a estas, tienes que bajar por escaleras. Osea que hay muchas paredes y la mayoría son muy altas y alguien se tenía que subir para pintar la parte de arriba de las parede.

¿Y quien fue ese alguien? Correcto, yo.

Vale, vale, me subo a la escalera. A mi familia nunca se le ocurriría decir que me dan miedo las alturas, y no es que me den miedo, puedo tirarme de cualquier lado, pero estar quieta, a unos dos metros por arriba del suelo, me da algo que hace que las rodillas me tiemblen. Yo, arriba en la escalera, pintando de blanco la pared.

Además, estoy en otra escalera, ¿entienden? la ironía. Para equilibrar la escalera sobre la cual se encuentra la escalera sobre la estoy trepada, pusimos tres ladrillos. Es decir que ni siquiera estoy bien equilibrada.

Lo que me sostiene son una pata de escalera de aluminio y tres ladrillos rojos.

Conociéndome, si me muriera, me caería de la escalera, esta caería sobre mí y luego, mi cadaver terminaría indignamente pintado de blanco. Así que acomodo una muy sabia frase de una amiga mía para la situación.

‘Papá, más te vale que sostengas bien la escalera, porque si me muevo y te caigo encima y te mueres por mi culpa ¡va a ser tu culpa!’

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Del Sexo.

Mayo 2, 2009 · 8 comentarios

Es una nueva historia ¿se acuerdan de la de unas chicas que se gustaban, que incluía un karaoke? Bueno, como siempre, cambié la historia y le alargué otras cosas y la mezclé con otras. Este es un pedazo y si todo sale bien, intentaré hacer un corto este verano. Díganme que piensan. Aún faltan muchos personajes y son sólo pedazos, pero esta vez intentaré escribir por partes en lugar de como lo hago siempre, ya con la idea entera.

 

‘¿Y cuando fue tu primera vez?’

‘Esa pregunta es un poco privada ¿no creen?’

‘Es verdad o castigo, no hay preguntas privadas.’

‘Soy virgen’

 

‘. . .¿la escuela?’

‘Me quedé oficialmente sin mejor amiga. Intenté besar a Gabriela. La próxima vez me aseguraré que mi mejor amigo sea un chico, así no tendré ganas de besarlo.’

Su madre no dijo nada.

‘Mamá. Pon atención. Esta es la forma menos radical que tengo para decirte que me gustan las chicas’

‘Ya lo sabía. Es un poco obvio’

Erika se quedó callada y observó a su madre.

‘¿Representa eso un problema para ti?’

‘No ¿por que sería un problema para mí?’

‘¿Lo sería para papá?’

‘Es distinto. Tal vez lo comprendería si fueras tú.’

‘Mamá, no mientas. Te sale mal.’

 

‘Vale, te lo voy a decir así. No me importa que me digan loca, pervertida, enferma o lesbiana. No importa porque sé quien soy. Y no me importa los nombres con los que me intenten llamar porque tú estas aquí. Y mientras tú estás aquí no me importan los demás’

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Cuando la Locura de Otros se Incumbe con Tu Cordura.

Abril 27, 2009 · 6 comentarios

Ya lo había dicho.

Si liberas a tus ángeles y desencadenas a tus demonios. . .

Pero esta es una de mis películas favoritas. Es simplemente genial. Tiene partes muy enfermizas y otras completamente absurdas. Se llama, en español, ‘Recortes de mi Vida’

Y aquí está el trailer, que, en mi opinión no genera las espectativas suficientes en torno a la película, que es sensacional. Y acuerdense, si la van a ver, del gato.

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Los Chilaquiles (Richard A. Iparrea)

Abril 23, 2009 · 11 comentarios

Mi madre nos contó a mí y a Azucena que la más grande prueba que le dio mi padre de que serían una pareja estable y tendrían un matrimonio feliz fue cuando se fueron a vivir a una misma casa y ella empezó a cocinar. Su primer plato fueron unos chilaquiles.

Creyó que tendría talento, pero se equivocó. No había pollo en la casa y decidió usar carne salada por que le gustaba y acompañarlo con morcilla porque sentaría bien. Le echó medio frasco de ablandador, ya que le parecía que la carne no se suavizaba y que la tortilla estaba muy dura. Tampoco había queso, se lo habían comido la tarde anterior en los juegos previos al amor, así que le echó un chorro de aceite, varios jitomates y todo el chile que encontró.

Para adornarlo, le echó cilantro y perejil, ya que no sabía distinguir el uno del otro y ambos eran verdes y olían, lo que los convertía en el mismo condimento. Creyó que para cocinar sólo se necesitaban algunos ingredientes y una buena disposición para hacer revoltijos.

Dejo que aquella mazamorra hirviera hasta que formó unas espesas burbujas en su superficie color rojo vino. Probó una cucharada y como no le gustó, le echó toda la sal que pudo y le metió más chile picado y una taza de agua, por que según ella, le faltaba caldo. En la alacena encontró unas bolitas que al principio creyó que sería caca de ratón y que resultó ser pimienta, así que las agregó al guiso, contenta. Mientras más condimentos, mejor.

Le sirvió aquel brebaje a mi padre, quien con tan sólo olerlo, le picaron los ojos. Lo picó con la cuchara para asegurarse que aquello no estuviera vivo y le echó una mirada a Miranda, para asegurarse que aquello no era una broma. La vio nerviosa, preocupada por aquel guiso de aspecto tan extraño que esperaba le gustara a su marido.

Así que mi padre se comió el plato entero sin chistar y con una sonrisa, más de lástima propia que otra cosa. Pidió otro plato de aquella cosa roja con pedacitos verdes y luego otro más, mascando fieramente porque la carne no cedía y la morcilla le había proporcionado un sabor a metal que terminó inmunizando su boca y su garganta contra el chile.

Cuando hubo terminado de masticar, ella ansiosa, le preguntó si estaba bueno.

Mi padre no era hombre de mentiras y le dijo la verdad.

‘Es la cosa más asquerosa que he probado.’

Ella le dió un beso, por que después de todo se había comido la olla entera y lo mandó por un pedazo de queso para comer comida de verdad y luego gastar energías de la forma en la que las habían gastado toda esa primera semana de recién casados.

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De Richard E Irene.

Abril 15, 2009 · 4 comentarios

Apenas abrió la puerta supe que no habría de pasar la noche con Irene.

Llevaba puesto un vestido azul obscuro abajo de la rodilla y su cabellera salvaje había sido domada. Le había hecho algo a sus ojos. Parecían más grandes. Más obscuros. Más ambiciosos.

‘¿Sales?’

‘A una cena. Hoy no te puedes quedar.’

‘Podría quedarme y esperarte. No importa que vuelvas muy tarde, yo te espero.’

Ay, niño. Eso de que no importa que vuelvas muy tarde y yo te espero lo dije y me lo dijeron tantas veces en la vida que después de mucho tiempo, se volvió una promesa vacía. Esa fue una de las veces que se lo dije a Irene siendo completamente sincero.

Y ella se rió.

‘No vuelvo hoy. Quizá nos veamos en una semana’

‘¿Quizá?’

‘Quizá pase más tiempo’

‘¿Vas con alguien?’

Y ella no respondió y sólo me miró con burla.

‘¿Desde cuando eso te incumbe?’

Desde siempre, desde siempre, le dije. Y se lo volví a repetir ¿vas con alguien?.

‘Sí. Voy con alguien’

Me miró con una sonrisa triste. Con lástima.

Nos vemos luego Richard. Me dio un beso leve en los labios y cerró la puerta. Se quedó flotando en el aire su olor a lirios, a miel y a un no sé qué más.

Y yo volví una semana después a buscarla. E Irene no estaba ahí.

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Vacaciones.

Abril 11, 2009 · 2 comentarios

Vacaciones. VACACIONES.

Bueno, bueno. Estoy de vacaciones, por más obvio que lo haga ver. Luego les cuento y escribo, se me han ocurrido muchos cuentos, pero esta computadora es lenta y pues, no me inspira confianza.

Saludos y que ustedes también disfruten sus vacaciones.

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Cinco Secretos Míos. . . Referentes a Ustedes.

Abril 1, 2009 · 8 comentarios

Secreto Número Uno.

Después de un día pesado, o simplemente cuando me quiero entretener, me meto al blog de Iago, a leer acerca de su abuela fantasma. He leido todos los post que tiene y no me canso, me dan risa, me ponen alegre, me encanta la forma en que puede abordar todos los temas. . . mi preferido es el de sus leggings.

Secreto Número Dos.

Además de que hablamos mucho a través del msn, cada vez que quiero algo original y que me de tema de conversación, me meto al blog de Topa. ¿Lo más entretenido? Sus biografías y ese cuento en que al final el personaje mata a su madre. . . el final me traumó por dos días, y claro, después de ese, siguió el del pozo, que también tiene un final sensacional. . . lo que más me gusta de Topa, son sus finales, son contundentes, te dan todas las respuestas y aún así, te sigues haciendo preguntas.

Secreto Número Tres.

Las conversaciones de Poio. Tanto en Msn, como en su blog (lamentablemente lo cerró-suspendió) sobretodo con los miembros de sus familia. Su sobrinito le dice Luchano. O cuando su mamá le lavó la ropa. . . bueno, mi hermanito y yo no podíamos parar de reir con el suavecito. . .

Secreto Número Cuatro.

Vale, aunque es un blog relativamente nuevo, Silencio en mi Bolsillo se merece una mención. Y es que Karla, su propitaria, está loca. Ahí deja salir su lado más sensible, si no la conociera no creería que hace esos poemas, además es perfeccionista y modesta con lo que hace, cuando quiero ponerme de cursi, me meto a escondidas y la leo.

Secreto Número Cinco.

Al principio no sabía a quien poner aquí. Al principio, pensé en Grampus, luego en las Ruvis, después, en Amorino, que se desapareció un tiempo.

Luego pensé en mi muy buena amiga Pola,que siempre tiene algo agudo que decir. (¿Pero porqué cerraste el blog?)

Y al final me acordé de Mobtomas. Comentó uno de mis escritos y yo me metí a su blog. La forma en la que escribe, tan irónica, las descripciones. El post que más risa me ha dado es aquel de el banco, del gordo y el flaco. Demasiado gracioso.

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Fer.

Marzo 27, 2009 · 3 comentarios

Esto es algo secreto, de este blog no sale ¿vale?, porque si lo hace, mi hermano me cortará los dedos, y me asesinará de una forma cruel. . . a menos que le de chocolate y ustedes comenten mucho (:P)

Bien, quiero decirles, como una especie de advertencia, que una nunca termina de conocer a la gente. Está mi hermano, quien es uno de mis mejores amigos, que me apoya en todo, que me defiende siempre, a quien adoro. Al parecer, el único defecto que le encuentro es que termina detestando a todo aquel que me gusta. Pero bueno, eso es normal. Es mi hermano menor.

Se llama Fer y hace un mes descubrí que le encantan los conejitos de chocolate, lo cual es bastante gracioso, porque cuando lo conoces lo último que llegarías a pensar es ‘oh, vaya, a este tipo realmente le gustan los conejitos de chocolate, leer con las pantuflas puestas, tomar siestas y consentir a su perro’

Es que mi hermano tiene una seriedad que apabulla, es la persona más sarcástica del planeta, un aire a cinismo muy entretenido, y una puntería increíble. Si estás a menos de diez metros y te avienta algo, el proyectil te da en la cara y a mas de eso, pues, te da.

Vale, vale. Suficientes detalles de mi hermanito. Ahora, lo que sigue.

A ella le llamaremos Mandy.

Fer la ve y se pone rojo. La ve de reojo y se sonríe con calma. La ve y se le va el cinic¡smo y el sarcasmo. También se le van las palabras y no le puede decir mucho. Claro que a veces el resulta impredecible y suelta una verborrea impresionante y la boca no le para. O eso dice él.

Y bueno, a Fer también le gusta Yellowcard. Además, curiosamente, tiene un aire a Peter Parker. . .

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